Temas en esta sección
Noticias
07.Jul.2017

El silencio de China en torno a Liu Xiaobo

El silencio de China en torno a Liu Xiaobo

Hablar de Liu Xiaobo, es hablar de uno de los íconos contemporáneos más grandes  en el ámbito de los derechos humanos. Escritor, profesor, activista y Premio Nobel de la Paz en el 2010, Xiaobo dejo tras su muerte, ocurrida el pasado 13 de julio, un legado que será difícil igualar y que le valió el reconocimiento de innumerables organizaciones alrededor del mundo, aunque, en China, su país de origen, sea en donde menos conocimiento se tenga de su existencia.

 

Debido al fuerte aparato de censura que prevalece en el territorio chino, que controla a la perfección los medios de comunicación y las redes sociales, la inmensa mayoría de su población se mantuvo ajena a la situación que el también crítico literario, enfrento desde 1989, cuando fue encarcelado durante dos años, por su participación en las protestas de la Plaza de Tiananmen. En ese entonces, jugo un papel preponderante en la difusión del movimiento pro-democrático así como en la prevención de un mayor derramamiento de sangre al promover la “no violencia” entre los estudiantes que encabezaban las manifestaciones.

 

El laureado autor, quien ya desde sus días como catedrático levantaba sospechas del Estado por su incisivo rechazo a las ideologías oficialistas y su apasionada defensa de la libertad de expresión, volvió a ser condenado en 1996 a tres años de “reeducación a través del trabajo” por cuestionar públicamente el trabajo del partido comunista en el poder y solicitar el dialogo entre este y el Dalai Lama, para llevar un poco de esperanza al pueblo tibetano.

 

En 2009, una nueva y aún más larga sentencia le fue dictada, por su co-participación en la Carta 08, a través de la cual solicitaba reformas políticas y respeto a los derechos humanos en su país. Bajo los cargos de “incitación a la subversión del poder del Estado”, se le impuso una dura pena de 11 años, durante la cual su salud se vio dañada irremediablemente, culminando con su fallecimiento de cáncer de hígado, hace unos días. Tenía 61 años.

 

La atención mediática que el caso Liu Xiaobo genero a nivel mundial ha sido hasta ahora, recibida con oídos sordos por el Gobierno en Beijing.  Y mientras medios de comunicación alrededor del planeta se han solidarizado con el gremio y la familia del único ganador chino del Nobel de La Paz por “su lucha larga y no violenta por los derechos humanos fundamentales en su país” (mismo que en su momento no le fue permitido recoger, por lo que durante la entrega de los premios, una silla vacía fue presentada en su honor), en las siempre restringidas redes sociales chinas, es prácticamente imposible encontrar algo sobre él.

 

El mensaje: “De acuerdo con las leyes, reglamentos y políticas pertinentes, no se muestran los resultados de la búsqueda”, aparece cada vez que algún usuario busca el nombre “Liu Xiaobo” en Weibo, red social similar a Twitter, que es controlada por el Estado. Por otro lado, el diario oficialista Global Times publicó, justo el día de su funeral, una editorial en la que lo calificaba de “paranoide, ingenuo y arrogante” asegurando que “su deificación en Occidente será ensombrecida por la negación de China sobre él”. “Su influencia ha violado el principio moral fundamental del patriotismo chino y planteó un desafío a la estabilidad de China y la seguridad nacional. Por eso la sociedad china se opone a Liu y lo desprecia", agregó el matutino.

 

En medio de los ataques al fallecido activista, ha surgido una nueva preocupación entre la comunidad internacional: el futuro de su esposa Liu Xia. Desde el otorgamiento del Nobel a su marido, las autoridades han sometido a Liu Xia, poetisa y fotógrafa de 56 años, a un estricto arresto domiciliario sin presentar cargo alguno contra ella. Jared Genser, abogado estadounidense que representó a Liu Xiaobo en el pasado, apuntó que la hoy viuda ha estado "incomunicada" desde la muerte del activista y que estaba "preocupado por su salud y bienestar". "El mundo necesita movilizarse para rescatarla, y hacerlo rápido", aseguró en un comunicado.

 

Otro de sus amigos, el activista Hiu Ja declaro que el destino de la artista estará ligado al de su esposo. “Ahora que Xiaobo se ha ido, toda la atención se canalizara hacia ella. Pero seguiremos presionando para que sea evacuada fuera de China”, dijo a un diario hongkonés, añadiendo que las autoridades le han prohibido viajar. Sus palabras contrastan con las de la agencia China News Service (controlada por el Partido Comunista), que aseguro que Liu Xia es "una mujer libre que simplemente no quiere ser molestada porque quiere llorar la muerte de su marido en paz”.

 

Tanto Estados Unidos como la Unión Europea se han unido para pedirle a China la liberación de Liu Xia y permitirle dejar el país. Ye Du, otro amigo de la familia, ha sido enfático: “Liu Xia nunca ha sido libre. No hay la menor duda de eso”. Se ha cometido un crimen sin precedentes, algo que ningún otro gobierno del mundo ha visto: Un laureado Nobel de la Paz ha muerto bajo custodia. Incluso durante su funeral y cremación, él nunca fue libre. Y ese parece ser el mismo destino que le espera a su esposa”, fueron las palabras más recientes de Hiu Jia a la AF.

Si quieres apoyar la campaña que Amnistía Internacional ha lanzado por la pronta liberación de Liu Xia, te invitamos a firmar en la siguiente petición:

https://www.amnesty.org/en/get-involved/take-action/china-free-liu-xia/    

height="330"

Compartir:
Escribe un comentario

Nota: Las opiniones aquí publicadas son por usuarios de TíbetMx. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Suscríbete a nuestro Newsletter

Cada mes estaremos redactando información importante acerca de la causa tibetana. Si quieres recibir esta información: suscríbete a nuestro Newsletter y recibe la información más actualizada: noticias, eventos y nuestra Frase de la Semana.


He leído y acepto el acuerdo de privacidad
Facebook
Twitter